Las máximas, como le llamo yo, han indicado que todo lo que gira en nuestra vida nos refleja; es decir, que cuando nos miramos al espejo, lo primero que vemos es nuestra imagen, nuestro cuerpo; y es que a veces, por el ritmo de vida que llevamos, no nos detenemos a pensar que se puede ver más allá que una simple imagen, que podemos mirarnos internamente, y dependiendo del estado emocional en que nos encontremos, llámese alegría, tristeza, nostalgia, vacíos, paz, serenidad, estrés, etcétera, podríamos meditar y reflexionar sobre cómo nos vemos nosotros mismos y cómo nos ven los demás.
Cada espejo nos muestra un desafío, una enseñanza o un aprendizaje en nuestras vidas, y generalmente el primer estímulo que mueve es el de asombro, perturbación, rabia, desconcierto, un sentimiento de minimización o victimización dependiendo del caso; para luego pasar a ignorar al "asunto", como reconocimiento al rechazo que provocan en ellos; sin pensar por un momento que ese choque de actitud o comportamiento que estamos viendo en esa otra persona, es nuestro propio reflejo, y eso es algo que necesitamos sanar para equilibrar nuestra paz interior.
Y es que estos espejos tienen distintas formas de manifestarse: Unos dicen quererte, dicen tenerte afecto, otros te odian, otros te ignoran y otros simplemente no te determinan. Unas veces ves en ellos una versión mejorada de ti, otras veces buscas en ellos residuos de viejos ideales, otras veces ves de reojo la silueta de alguien que te pareció aceptable y que en el fondo quisieras imitar, otras veces, ves competencia en personas que sin proponérselo, te quitan ese protagonismo que tanto deseas; en otras no ves sino desolación, soledad, ganas de ser aceptados, personas derrotadas, personas desgastadas por el paso de los años, otras en igual condición pero que simulan ser personas jóvenes.... y es que en este tribunal supremo de la vida encontraremos un sinfín de personalidades con distintos comportamientos y espejos diferentes.
Hay ocasiones que sólo vemos en otros defectos y debilidades que nos hacen juzgarlos y criticarlos inmediatamente y es allí donde debemos prestar suma atención entre lo que pensamos, decimos y hacemos; pues hay situaciones donde decimos, “es que fulanito de tal se pasa todo el día criticando", "es un desagradecido", mira como se viste" mira como habla, bla, bla, bla....”, siempre destruyendo con sus críticas, con sus burlas, la vida de los demás; pero por qué no reconocen que "fulanito de tal es una persona brillante, emprendedora, exitosa, amable, generosa, …". Y es que a veces es inevitable, porque ya se ha vuelto cotidiano en algunas personas criticar por criticar, señalar, burlarse, echarle leña al fuego descuerando a otra persona. A todos nos afectan las malas críticas. Aquel que destruye con sus críticas la vida de los demás, tarde o temprano su vida será destruida con malas energías. Hablar bien de los demás es beneficioso para la salud mental. Llénate de energías positivas, preocúpate por tí, por evolucionar tú, por sanarte tú. Empieza ahora, no pienses que es tarde para crear un nuevo hábito en tu vida, dale tu mismo el giro que necesitas para evolucionar, preocúpate por ser una mejor persona.
Es importante con quien nos relacionemos en nuestro entorno, hacer lazos verdaderos. Y es que en la medida de cómo veamos a los demás, cómo nos expresemos de los demás, como ver eso que tanto nos molesta en los demás, podremos ver realmente como somos nosotros mismos, ya que ellos evidencian nuestras propias resistencias y como no tenemos la valentía de reconocerlas, se las endosamos a otra persona, resultándonos más fácil el juzgarlos y criticarlos . Recuerda que con la vara que midas, serás medido y como nos juzguemos nosotros mismos, seremos medidos por los demás. Evalúate y evoluciona.
Es importante con quien nos relacionemos en nuestro entorno, hacer lazos verdaderos. Y es que en la medida de cómo veamos a los demás, cómo nos expresemos de los demás, como ver eso que tanto nos molesta en los demás, podremos ver realmente como somos nosotros mismos, ya que ellos evidencian nuestras propias resistencias y como no tenemos la valentía de reconocerlas, se las endosamos a otra persona, resultándonos más fácil el juzgarlos y criticarlos . Recuerda que con la vara que midas, serás medido y como nos juzguemos nosotros mismos, seremos medidos por los demás. Evalúate y evoluciona.
De nada vale alejarse de las personas pensando que ellos son los que tienen problemas, porque realmente no es así, lo que se nos está diciendo de una u otra manera es que hay algo en nosotros que no está bien, que somos nosotros mismos los que debemos cambiar, hay algo en nuestro comportamiento, algo en nuestra forma de actuar, algo en nuestra forma de ver y afrontar la vida que no nos permite crecer, evolucionar, progresar y desarrollarnos como mejores personas.
Pienso que para liberarnos y corregir esas actitudes que no nos permiten sanar internamente, tenemos que primero escudriñar en nosotros mismos qué es aquello que no nos gusta de otras personas, qué es eso que provoca esas reacciones y actitudes en nosotros, si de verdad queremos cambiar esa "bipolaridad" (por llamar de alguna manera a esos cambios inusuales en nuestro comportamiento) que tanto nos afecta . Hay que perdonar; hay que asumir con conciencia, amor y humildad esas heridas que te están impidiendo crecer y desarrollarte. Hay que reconocer y asumir todas esas viejas creencias, reacciones y actitudes para corregirlas y sanarlas; pues de lo contrario estaremos atrayendo una y otra vez esos espejos "negativos" en nuestras vidas.
Es tiempo de sanar y equilibrar todas aquellas energías y aprendizajes que nos impiden evolucionar y progresar. Pedirte perdón, pedir perdón a la persona que criticaste, juzgaste o que viste como competencia sin serlo. (Ojo!!! No es necesario que se lo digas a la persona directamente si la situación no lo permite), díselo interiormente desde el corazón: Yo, fulano de tal, te pido perdón por ver en ti, lo que realmente no te pertenece…… y agradecer a esa persona por ayudarte a ver el polvo que no permitía mostrar el brillo que hay en ti. Perdónate, pide perdón y mucho agradecimiento.
Es tiempo de sanar y equilibrar todas aquellas energías y aprendizajes que nos impiden evolucionar y progresar. Pedirte perdón, pedir perdón a la persona que criticaste, juzgaste o que viste como competencia sin serlo. (Ojo!!! No es necesario que se lo digas a la persona directamente si la situación no lo permite), díselo interiormente desde el corazón: Yo, fulano de tal, te pido perdón por ver en ti, lo que realmente no te pertenece…… y agradecer a esa persona por ayudarte a ver el polvo que no permitía mostrar el brillo que hay en ti. Perdónate, pide perdón y mucho agradecimiento.
El cambio debe venir de ti y automáticamente verás cómo cambia tu entorno y la gente te empieza a ver y a percibir de otra manera. Cuando nos enfocamos en nuestro propio cambio, nos convertimos en espejos donde los otros pueden mirarse. No basta con sólo alejarte de situaciones o personas que te incomodan porque al final, siempre estarás repitiendo el mismo patrón de conducta de aquellas personas, pero en un lugar distinto. Mientras no cambies dentro de ti, terminarás atrayendo a tu vida más de lo mismo que odias o desprecias. Recordemos que más allá de las apariencias seguimos siendo nosotros mismos, no juzguemos, no critiquemos.
Pero ojo!!! existen otros espejos, que son los llamados "enemigos declarados", de los cuales simplemente hay que huir, pues aún cuando tú sanes internamente, no dejarás de ser resistencia para ellos y no dejarán de verte como competencia si no sanan ellos mismos; este tipo de personas no cesarán de darte cuchilladas desde todos los ángulos apenas cruces la puerta.
Se necesitaría un camión de humildad para aceptar el desafío de este tipo de personas llamadas “espejo”. Darnos cuenta que mas allá de la reacción inmediata proveniente de nuestro propio ego, podemos reaccionar y actuar con el corazón, para resolver y sanar todo tipo de conflictos en nuestras vidas; pues, un porcentaje de la vida se te va en ir reflejando tu imagen o figura en esas vitrinas que vemos a diario de las demás personas y que con el tiempo va generando menos interés en ser adquirida.
No te desgastes, se sincero, se tu mismo, se auténtico, acéptate tal como eres y la vida te lo devolverá en la misma tónica.
Se necesitaría un camión de humildad para aceptar el desafío de este tipo de personas llamadas “espejo”. Darnos cuenta que mas allá de la reacción inmediata proveniente de nuestro propio ego, podemos reaccionar y actuar con el corazón, para resolver y sanar todo tipo de conflictos en nuestras vidas; pues, un porcentaje de la vida se te va en ir reflejando tu imagen o figura en esas vitrinas que vemos a diario de las demás personas y que con el tiempo va generando menos interés en ser adquirida.
No te desgastes, se sincero, se tu mismo, se auténtico, acéptate tal como eres y la vida te lo devolverá en la misma tónica.
“TU OPINION SOBRE EL MUNDO ES LA EXPRESIÓN DE TU PROPIO CARÁCTER“. Ralph W. Emerson.

